La extranjera visitó la región para exponer sobre su trabajo en el “Seminario Internacional: Berries, Nuevas Variedades y Desafíos de la Industria”, organizado por el Programa Territorial Integrado (PTI) de Berries Maule Sur, Corfo, el Ministerio de Agricultura, el Inia Raihuen y Codesser.

El “Seminario Internacional: Berries, Nuevas Variedades y Desafíos de la Industria”, organizado por el Programa Territorial Integrado (PTI) de Berries Maule Sur, Corfo, el Ministerio de Agricultura, el Inia Raihuen y Codesser, tuvo un componente muy actual, que hizo atractiva muy su propuesta, pues dentro de los temas se encontraba una exposición sobre la realidad peruana. Ello, porque este año decidieron ampliar los horizontes e invitaron a la ingeniera agrónomo Samantha Bisetti (24), encargada del Programa Nacional Perú Berries Sierra y Selva Exportadora, quien expuso sobre el proceso que ha vivido su país en la materia. Ya habíamos escuchado en las noticias que la experiencia del país vecino en la exportación de arándanos iba en creciente desarrollo, transformándose en una real competencia para Chile, debido a que en 10 años lograron ocupar un lugar importante en el mercado.

 

 

Berries: una gran alternativa

Samantha Bisetti es una joven peruana que egresó a los 20 años de la carrera de agronomía de la Universidad Nacional Agraria La Molina, y pese a su corta edad, ha dedicado gran parte de su carrera al cultivo de berries, trabajando especialmente en temas de investigación en su casa de estudios superiores y hace un año aceptó el desafío de ser parte de Sierra y Selva Exportadora.

¿Cuál es tu motivación?
En muchas zonas del Perú, básicamente en la Sierra, hay muchos cultivos de excelente calidad, pero también hay mucha pobreza. La Sierra rural cuenta con 50,1 por ciento de pobreza y el país tiene todas las condiciones para mejorar. Por eso creo que los berries son una alternativa mucho más rentable para pequeños y medianos productores.

¿Cuál es la propuesta?
La idea es que los pequeños y medianos productores no pueden trabajar solos, entonces el Estado debería apoyarlos. Si nosotros queremos convertir nuestras ventajas comparativas en ventajas competitivas y realmente ser un país competidor, tener poder negociador con otros países y poder exportar en cantidades necesarias, debe haber una articulación del sector público, el sector privado y todos esos pequeños y medianos productores. Queremos mostrar que estos cultivos son altamente rentables para mejorar la calidad de vida de los agricultores.

¿Cómo lo han logrado?
Nosotros no contamos con recursos financieros, es decir, no damos dinero a los agricultores, sino que enseñamos a cómo hacer dinero a través de las capacitaciones y asistencias. Establecemos un plan de trabajo para asociarlos, mostrarles todas las alternativas y que digan: “sí, yo apuesto por este producto y voy a hacer un esfuerzo”, de eso se trata el programa.

Desarrollados en 10 años

En Perú el arándano no es un producto masivo para consumo interno, es caro y sólo se encuentra en el mercado de productores -cuando no se puede vender en el extranjero- o en supermercados, pero más del 90 por ciento se exporta.

Su historia comenzó en 2004 cuando llegaron algunos plantones, provenientes del vivero de Fall Creek, en Oregon, EE.UU., a los que se hicieron algunos estudios. En 2007 comenzaron las plantaciones y en 2008 comenzó el auge y propagación, pasando de 400 hectáreas en 2012 a 1.940 en 2014.

En esta expansión les ha favorecido el clima y el suelo, porque se dan las condiciones necesarias para el crecimiento de las plantaciones. Además, ellos utilizan el sistema de macetas, que permite aprovechar el clima en aquellos lugares en los que el terreno es menos rico e incluso hay lugares en los que tienen producción todo el año, con el peak entre agosto y diciembre.

Es decir que el boom del arándano comenzó efectivamente en 2014
Exacto, ahí empieza. La verdad es que el arándano tiene una década en Perú, pero hemos podido superar las expectativas. Estamos llegando a muchos mercados, se nos están abriendo otros y, recién nos llegó la noticia de que la India nos está solicitando producto, entonces tenemos una oportunidad.

¿Cuál es la principal diferencia entre los berries chilenos y peruanos?
A nivel de Perú trabajamos más la variedad “Biloxi” y las características positivas de este cultivo son que tiene una alta productividad, muy buen calibre -entre los 18 y 20 milímetros- y el blue -color azul- se mantiene, pero a eso se contrapone el sabor, que es algo que estamos tratando de trabajar implementando otras variedades. Lo que la distingue también que soporta muy bien la postcosecha, es una muy buena viajera, porque permite llegar a destinos que son mucho más alejados como Estados Unidos.

Han tenido un crecimiento rápido, pero el efecto de “El Niño” les ha afectado negativamente y este fenómeno climático se va a prologar por mucho tiempo
Sí, el fenómeno de “El Niño” nos ha afectado, ha atrasado las cosechas. Hemos tenido plagas y enfermedades, ha modificado los suelos, pero como se trabaja en maceta y bajo condiciones mucho más controlables, con un sistema tecnificado con riego por goteo, el impacto es menor.

Recuadro: Nueva meta: la frambuesa

Samantha entregó una novedad en su visita, pues Perú está incursionando en el cultivo de berries porque ha visto que hay mucha demanda. “Chile tiene ya muchos años en el tema y nosotros estamos instalando pilotos para ver cómo funciona la variedad, pues estamos trabajando la heritage y la mekeer en menor cantidad, pensando, básicamente, en frambuesa congelada”, comentó.

Ante ello, Guillermo Sepúlveda, gerente del PTI Berries Maule Sur, explicó que la región del Maule se encuentra trabajando un proyecto que apunta a mejorar la calidad de las plantas de frambuesa en la zona. No contaban con antecedentes del trabajo de los peruanos en la materia, pero siente que la propuesta que plantean cobra mayor valor.

La iniciativa tiene relación con la complejidad del abastecimiento de plantas en frambuesas, pues existe dificultad para “obtener material de buena calidad para que los productores generen rendimientos importantes, estamos hablando de 10 ó 12 mil kilos por hectáreas, es por ello que buscamos, que el INIA tenga la posibilidad, a través de sus laboratorios, de generar ese material y que éste sea entregado a viveros externos y luego a los productores”.

Esta iniciativa buscasolucionar el problema de la calidad y la idea es presentarlo al Gobierno Regional para lograr un financiamiento inicial, que tiene un bajo costo.

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